Café Poema

Cuando los sueños se convierten en poesía…

Café Poema

Un sueño

Cómo se cuenta un sueño?

Imágenes que llegan

y se esfuman cuando deseas atraparlas,

cuando por instantes las vives

y desaparecen en el infinito laberinto de la mente.

Me gusta imaginar y fantasear posibles realidades.

Y ahora, estoy soñando.

NOMBRE

NOMBRE

El café

Desde siempre me atraen los cafés.

Las historias ocultas dentro de sus paredes,

citas de amor, algunas a ciegas, otras con la esperanza

de hallar compañía.

Literatos, artistas, pensadores o simplemente quienes

deseen beberse un expreso mientras sueñan con el

futuro.


TAZA CAFÉ

TAZA CAFÉ

HOY, COMIENZO

Hoy, después de mucho tiempo y sin pensarlo tanto,

abro un pequeño café para resguardarme, para

escuchar historias y envejecer con él.

De esta manera cumplo un sueño, el de siempre.

Contaré su proceso paso a paso, el espacio vacío

y su transformación en secuencia. Es un nuevo invitado a este sitio.

Se llama Café Poema y espero, sea una hermosa

poesía.

29 de abril de 2010

Desde mi ventana veo...

La vida
Las nubes errantes
La tormenta que amenaza
Las montañas verdes que abrazan
Los árboles con sus cabezas calvas cuando pierden las hojas en otoño
La lluvia que como un velo cubre las ventanas
El sol cuando sonríe al amanecer
La luna cuando enamora
Los tejados sin dueño
El hombre en su agite diario
Los pájaros buscando abrigo
Las plantas aromáticas derrochando su fragancia
Las gotas de agua como diamantes en el mármol frío
Los edificios de ladrillo esperando su vejez
Las terrazas abandonadas por quienes huyen del frío
Los carros  que bajan de la La Calera
El hombre que sale temprano todos los  días a laborar.
Los aviones con rumbo desconocido.
La constante desaparición de los bosques
Las huellas del rocío de la mañana
El color púrpura del atardecer

Fotografías: Yvette R.A:



25 de abril de 2010

Luz y Sombra

Fotos: Miguel Angel Espinosa


Iluminada


He sido iluminada. Tenía en mi mente el proyecto de ésta fotografía, utilizando parte de mi colección de candelabros. Prácticamente los agrupé sin ninguna planificación.
Curiosamente me empezó a invadir una sensación de energía que me impulsaba a seguir trabajando, estimulada por el brillo de los cristales  y  la entrada de luz de los ventanales.
Poco a poco la luz se convirtió en sombras, y las sombras, en la oscuridad de la noche.
Mi excitación iba en aumento cuando me vino la idea de alumbrarlos con velas rojas. En éste proceso, consecuente con mis sensaciones de energía, fue inesperado el sentimiento de excitación que sentí cuando lentamente comencé a prender cada vela. No tuve la precaución de fotografiar un proceso imposible de repetir, porque ya no tendría la energía que lo creó.
Ya entrada la noche, con todas las velas iluminadas, entré en un estado Shibumi, un estado de extásis.
Disparé la cámara cuantas veces pude, me envolví en el calor que sentía alrededor y su luz mágica. Una sensación que me acompaño por varios días, cálidos, excitantes, inexplicables…
Fui iluminada, jamás olvidaré esa noche…
Yvette Reuben Alfandary

La Cosecha


Es extraño el porqué la plata es masculina y el cristal femenino..
La plata es fuerte. Se oxida para protegerse, como los hombres  cuando no quieren afrontar verdades. Brilla y a su manera, es ostentosa, arrogante, se muestra con orgullo, no necesita compañía.
Enamoradiza, cualquier vela la conquista, inclusive es tan independiente que hasta sin velas, se ve bien, no necesita artificios.








CRISTAL…nombre de mujer.
El cristal, es femenino como la mujer…Transparente, frágil, mas fuerte de lo que aparenta, exigente con las velas, solo acepta la verdad del blanco puro, o el rojo de la pasión, los otros colores le rechinan, le es imposible ser fiel a ellos.

Le cae bien adornarse, con flores, perfumes y joyas preciosas.

Luis y el arte del Hierro Forjado


Me recuerdan a Luis, así se llama el artesano de la forja. Con él creamos un par  de  estos candelabros. Perdí su rastro, trabajaba en un solar abierto y con pocas áreas cubiertas, de esta manera en invierno, su labor disminuía y se hacía dificultoso.
Tenía la piel curtida, manos fuertes y un corazón noble.  Nos unía el amor que sentíamos por la forja, “la verdadera” como el decía, la del yunque y martillo.
Iba casi todos los días, el me miraba bajar del carro como si fuera de una nave espacial que venía de un mundo lejano que el no conocía, pero que admiraba y respetaba.

Tomaba mucho café y me ofrecía coca-cola en un vaso que distaba mucho de estar limpio, con naturalidad, me acercaba algo semejante a una butaca para que me sentara a diseñar, mientras él, filósofo de nacimiento, me hablaba acerca de la vida,  del  amor y pasión  por su trabajo.
Aprendí sobre forja y el ser humano. Aprendí, que amar lo que uno hace es vivir, así sea en un solar destechado pero lleno de energía, arte y creación.
Terminada la labor, el resultado fueron dos maravillosos candelabros hechos a mano.

Los quiero tanto como al artesano que les dio vida mientras  hablábamos de filosofía y  la humanidad.
Éste es mi homenaje a él, ya han pasado muchos años y no sé donde está, quisiera volver a verlo, hablar con él, saber como está ahora que las máquinas reemplazaron su artesanía. Ojalá que mis palabras le lleguen con el viento, como en una poesía…
Yvette Reuben Alfandary

Rosas rojas y manzanas


Pirámide de Rosas y Rosas
Manzanas















18 de abril de 2010

El paso del tiempo...

Me gusta oír el paso del tiempo. Sentir sus movimientos rítmicos, armoniosos, seguros. El sabe que va a ganar, porque nos lleva la delantera. Oigo su risa permanentemente, no comprende porque estamos de prisa, para donde vamos, porqué tanta ansiedad... si igual, él es el que nos espera al final de la jornada…

Yvette Ruben Alfandary

15 de abril de 2010

Los libros

La existencia de los libros en mi vida es tan natural, como si fueran parte de mi vestuario. Hay de todo tipo; de pasta dura y ostentosa, discretos y tranquilos, de aspecto dramático y misterioso; como esas personas que tienen un enigma, que uno quisiera atravesarles la piel para ver que hay detrás.
Están los seductores; por su color y elegancia, sin pretensión. De ésta manera, la biblioteca está compuesta de una familia, donde conviven toda clase de caracteres. Los preferidos, los acaricio con amor y el olor casi que me revela su contenido. Me encantan los que están en la mesa de noche, vigilando mi sueño y otros, que tal vez no los voy a leer nunca, pero me causa placer tenerlos.
Es una realidad aceptar, que a algunos solo los llega a acariciar el polvo acumulado del tiempo, la luz del sol y la indiferencia.
Amo mis libros y les doy el lugar que se merecen. Juego con ellos, me envuelvo en historias que me quitan el sueño, me transporto a otras épocas y me identifico con sus heroínas de pasados ardientes… me enamoro y me desenamoro en un día.  
Llega lo inevitable, las épocas en que los ignoro, necesito tiempo. No logro entender, como ellos mismos cambian de puesto, se acomodan, y plácidos, me esperan… hasta volver a comenzar…
Yvette Reuben Alfandary                                                                      Foto: Hernán Díaz

Bibliotecas del Mundo, video.

Escritorios- Bibliotecas

Los escritorios son bibliotecas planas, los llamo así y tengo varios. El de uso diario, con el desorden justo para la libertad de crear, un extremo y rígido orden, no permite liberar ideas. Libros de consulta, cámaras de fotografía, lápices, cuadernos, discos de grabación y video, bebidas, una fruta, galletas…necesidades del momento.
Otros, son prácticamente mesas, donde despliego generosidad para las cosas que uso a diario, recuerdos de algún significado importante, diarios que colecciono, por el atractivo que ejercen en mi las texturas los colores y especialmente, las creaciones hechas a mano por los maravillosos artesanos italianos.
Algunos son obsequios y los aprecio mucho, no escribo en todos pero están ahí, me hacen compañía mientras trabajo.
Está, el que ayuda a la memoria a recordar, la agenda, la libreta de teléfonos, el computador portátil y el cuaderno de apuntes para que el día sea productivo.
Es infinita la posibilidad que tenemos de crear espacios, compañeros y amigos de nuestras necesidades.
Yvette Reuben Alfandary                                                                    Fotos: Yvette R.A.

El arte y los libros



Libros y más libros, con diferentes temáticas, ideologías, texturas y colores.
Viven en armonía, espalda con espalda.
Están en paz, a la espera de ser leídos, de ser juzgados o aplaudidos, amados o rechazados. Cumplen una misión; darle al mundo conocimientos y oportunidades.
Esto es tal vez lo que nos quiere expresar el artista, la buena convivencia depende del hombre.

Fotografía: Max- Steven Grossman

El Embolador- Aeropuerto el Dorado




Mona, no le voy a manchar los tenis, yo trabajo aquí hace treinta años, desde que mi padre falleció.
Usted está muy joven y por seguro no conoció Techo. El trabajó allí y yo con mucho orgullo he seguido su profesión.
Estoy bendecido por Dios que no me deja sin mi trabajito y soy feliz.

José Javier Jiménez

Foto: Alvaro Barrios a Yvette
Lugar: Artbo



“El conocimiento es importante siempre y cuando te permita vivir con placer y frescura”





Yvette Reuben Alfandary

8 de abril de 2010

Mi jardín secreto





Todos tenemos un jardín secreto en lo mas profundo de nuestro ser. Lo abonamos con nuestra verdadera esencia, con las inquietudes de la mente y los caprichos del corazón.
Lo ideal sería que siempre estuviera florecido con la luz del sol y el aroma de las flores.
La realidad no es así, al igual que a los días que pasan, le toca vivir todas las estaciones. Sin embargo, mi jardín, sigue persiguiendo sueños, acumulando esperanzas, recogiendo cosechas.
El Sobrevive a las inclemencias del tiempo, al maltrato que recibe del hombre.
"El hombre", ¿ Su amigo?  No sé….
“ Amamos la vida, pero no la respetamos

Yvette  Reuben  Alfandary
Fotos: Yvette R.A.

5 de abril de 2010

El Amarilis y yo



 Amarilis, es una flor que uso cuando tengo el corazón encendido, y a la vez, coqueta ella, florece para mi deleite.
A veces la dejo en su maceta, y disfruto cada instante en que la miro. En otros momentos, decido jugar con ella como con una joya preciosa.



















Arreglo de mesa:








 LA FLOR ESCARLATA


Florece dos veces al año, majestuosa, orgullosa de su color rojo intenso,  se abre lentamente porque sabe que estoy a la espera.
La comparo con aquellas personas que no sonríen casi nunca, pero cuando lo hacen parece que el cielo se cubriera de estrellas en ese instante.
Ella sabe que no pertenece a las siempre vivas, tampoco florece continuamente.

Es consciente que su misterio es debido a la espera y al placer que me produce cada seis meses cuando paso por la ventana y la veo sonreír con ese tono rojo escarlata.
Su color y hermosura cambia con las horas; del rojo intenso a las tres de la tarde en un día de sol, pasando por el tornasol al rojo dramático de la noche cuando su piel exótica parece un terciopelo para vestir reinas.
La naturaleza y la vida son una sola.

Yvette Reuben Alfandary