10 de septiembre de 2020

Naufragio

 

La vida es impredecible y extraña.

Mueren los amigos, artistas, médicos,

seres queridos…

Hoy, tengo nostalgia y me siento

como única sobreviviente del Titanic… 

Veo el horizonte y la inmensidad del mar 

y pienso en qué me depara el destino.

El dolor es tan agudo 

como la profundidad del mar.

A lo lejos, manos desconocidas se me tienden

para subirme de nuevo a la vida.

¿Comenzar de nuevo?

¿Nuevas fantasías?

Amanece y un rayo de luz

golpea mis ojos como una premonición.

No sé qué tanta fuerza llevo dentro de mi

pero hay que seguir andando 

una vez las nubes se abran 

y el cielo asome.

Esperaré…

Yvette Ruben

 

2 de septiembre de 2020

Días

Los días pasan y carecen de nombre.

Insisto sumergirme en mis fantasías

reacias ahora por el encierro 

y busco compañía en los habitantes

de mi jardín. 

Ellos no tienen almanaque ni reloj,

se guían por la luz y el instinto.

Me internaré en su mundo fantástico

y sencillo; ley de la naturaleza.

Las obligaciones quedan atrás 

y busco una disculpa innecesaria.

Hemos caído en nuestra propia trampa

de inconsciencia e irrespeto al entorno,

embebidos en el mundo material tan

ajeno a los sentimientos y al amor.

Todo es lejano y comienza a gustarme

el aislamiento y desprendimiento.

Se nos volvió lenta la vida,

los relojes no son imprescindibles,

vestimos ligero y comemos lo necesario.

Llegó el momento de enfrentarnos

a la realidad…

Yvette Ruben

31 de agosto de 2020

Enigma


 Desde hoy, miraré por primera vez

y descubriré nueva música,

descifraré el silencio

e iré por donde me lleven

los vientos de Agosto.

Me extasiaré con nuevos colores

ante la propuesta del día.

Las calles serán campos verdes

y el encierro, mi Edén.

Seré tuya vida mía,

tu aliento de miel y realidad

guiarán mis pasos hacia el norte,

allá muy cerca del arco iris

y las extensas praderas.

Buscaré al sabio de las montañas

y le pediré me cuente

el enigma de la existencia.

Yvette Ruben



 

26 de agosto de 2020

Creación

                                                       ¿Cuánto más necesitamos en la vida 
                                           que la bóveda del cielo y un jardín?

 

En el reino celestial 
están las fantasías y los sueños,

las figuras que imaginamos 

jugando con las nubes,

los astros y estrellas, lunas y soles,

las torrenciales lluvias que nos bañan

como agua bendita en el misterio de su infinito.

En el jardín está la realidad que palpas,
se nace y se muere,

proceso natural de la vida.

Semillas que engendran frutos y flores,

alimento de pájaros y abejas 

llevando su sabiduría 

a recorrer el mundo.

Es la creación en perfecto equilibrio...

 

¿Cuánto más necesitamos en la vida
que la bóveda del cielo

y un jardín florecido?

Yvette Ruben

24 de agosto de 2020

De eso trata

Pertenezco a la vida,

al viento, la lluvia, el sol…

Te pertenezco, sea quien seas,

respeto tus valores y emociones.

Porque de tiempo acá,

la vida se hizo material costoso,

exigente e intransigente.

Pero no, me digo.

Busco a quien brille de por si,

a quien piense de por si,

a quien viva de por si.

Nadie es más o menos,

es tal vez,

que algunos viven

 y otros

subsisten sin razón.

Hay que dar al que necesite

y agradecer a quien te de.

De eso se trata…

Yvette Ruben

 

18 de agosto de 2020

Inspiración

 

Los nudos de la mente se desatan

a medida que el sol se filtra por la ventana.

Es un nuevo día.

Las ideas y deseos son más fértiles 

en la penumbra de la noche silenciosa

cuando los planes se forjan 

para desvanecerse al alba.

Soy noche y reverencio el silencio,

se apaga la luz de la realidad diaria

hacendosa y acelerada.

Mi andar lento y sensorial

no logra llevar el ritmo de la neurosis colectiva 

muchas veces sin razón.

Ya no existen momentos sino tiempo

y el liderazgo es del reloj.

Me refugio dentro de mi

y exorcizo lo que me rodea.

Pueda ser que llegue la inspiración…

Yvette Ruben

 

Amarilis

 

Con el encierro fantaseo

y las palabras viajan con los vientos de Agosto.

Llegan a diferentes puertos llevando mensajes y primicias.

Pero el camino para llegar al alma, es extenso 

y en mi introspección, 

me encuentro con la más exótica flor de amor 

en rojo vivo y aterciopelado.

Amarilis, eres uno de los misterios de la naturaleza 

y estás en mi jardín.

Yvette Ruben

14 de agosto de 2020

Eres amor...


Cuando llegas traes contigo luz
y esperanza en el mañana.
Huyen los miedos y las angustias;
eres el amor…
Las puertas se abren y olvidamos
el encierro impuesto.
Las obligaciones se aquietan
y renacen las fantasías.
Tomados de las manos
entramos a un Universo propio
de auroras boreales 
que nos envuelven.
Si, eres el amor…
Yvette Ruben

8 de agosto de 2020

Desde el jardín


Asoma el sol por la mañana
y se abre mi cala blanca
llenando el jardín de esperanza.
La vida se renueva
entre flores y pájaros
celebrando un nuevo día
llenándome el alma de alegría
al ver tantos capullos florecidos.
Yvette Ruben

29 de julio de 2020

Ese instante...



Persigo la vida bajo el ojo del lente
tratando de captar el momento
que se haga eterno en mi alma.
Yvette Ruben






22 de julio de 2020

La duda


Haya oscuridad o luz, amanece 
y llega un nuevo día
de esperanzas o decepciones.
El tiempo no espera
y nos pone en caminos difíciles.
Decisiones del corazón
y de la razón.
La vida carece de lógica
y nos perdemos en ella
con paso presuroso 
sin saber a dónde vamos.
El hombre es esclavo 
de sus pasiones 
y se equivoca a menudo.
En el silencio nace la respuesta
del camino a tomar.
Y es aquí, en mi jardín,
donde encuentro la respuesta
justa y sabia,
como es la naturaleza.
Yvette Ruben
.

 

3 de julio de 2020

La noche


Reverencio la noche
y en su hermoso silencio
reposan mis inquietudes.
La conciencia está despierta,
ella nunca duerme y vigila
nuestro sueño.
Somos astros en el cosmos
y almas que se buscan.
Brillan las estrellas
en el firmamento,
como brilla tu amor 
en mis noches de luz.
El cuerpo no entiende a la razón,
y ella, percibe el sentimiento.  
Yvette Ruben
 

30 de junio de 2020

Realidad

Pintura: Álvaro Barrios
La vida se aquietó 
para darnos una lección.
Parece que no aprendemos,
demasiados juguetes necesitamos
para ser felices.
No basta con el único,
más grande y verdadero.
¡El amor!
Los comerciantes del sentimiento
nos tapan las bocas
y olvidan las almas.
Estaremos atrapados eternamente
en la insensibilidad si no liberamos
la alegría, el afecto y el amor.
La verdadera razón
de la existencia.
Yvette Ruben

4 de junio de 2020

Caos

En medio del caos mundial, 
construyo un paraíso.
No un escape a la realidad, 
solo un refugio de paz.
Por los cielos se corre el rumor
y los primeros en curiosear
son las aves en la madrugada.
Mariposas, abejas, libélulas.
Algún picaflor de vez en cuando.
Rayos de luz coloreando los naranjos
y mi banco de parque 
en espera silenciosa.
Es mi confidente y consejero.
Placentero en el sol y en la sombra,
escucha con atención mis relatos.
Cuando me acerco a la fantasía,
sabe que algo sublime vendrá
con los trinos del alba
y la espléndida luz del atardecer.
Yvette Ruben
El banco de parque

21 de mayo de 2020

Réquiem

¿La virtualidad acabará con el romanticismo?
Habrá un nuevo protocolo del lenguaje,
quizás frío y distante o apasionado y sincero,
pero sin pilares que lo sostengan y con las emociones
clavadas en el alma e impedidas a tener voz. 
Y de lo físico, perderemos el palpitar de un corazón
en el cálido pecho del amado,
la ausencia de sus caricias, 
el roce que eriza la piel, 
perfilar con el índice sus labios
y enriquecerse con el esplendor de su sonrisa.
La seguridad de un apretón de mano,
el vuelo de una caricia en tu pelo 
y de un beso extraviado.
¡Un éxtasis!
¿Sobrevivirán los sentidos, la excitación del contacto físico?
Si el único virus que mueve la luna y las estrellas,
que reta vendavales y tormentas
para existir sin amenazar, es el amor.
¡Réquiem por la gran poesía del Universo!
Y sobrevivirán los poetas contándonos el amor
como una fantasía…
Yvette Ruben



16 de mayo de 2020

Alma

En un camino llano y tranquilo
te encontré caminado por la vida.
Sin intención, desvié tu andar.
Ahora, el camino es pedregoso, 
con altibajos, tormentas y vendavales.
Vamos juntas, campeando lo que se puede.
Me inquieta sentirme culpable
de quizás cambiar tu destino
y no sé si para bien, o para alterar tu labor.
Parece que llevo mucho peso,
el de la vida misma y la que invento,
de color y magia, de sueños lejanos,
de imposibles realizables.
Llevo conmigo los mares y montañas
y pequeñas florecillas sin más importancia
que embellecer la primavera.
Me rige la Luna y el sol me alumbra
en este sendero que me asignaron al nacer.
Cuánta más tranquilidad habría en mi entorno
si el desequilibrio de mis emociones se sosegara.
Por eso y mucho más
querida alma,
te dejo libre de tantos quehaceres,
te doy la libertad…
Yvette Ruben




10 de mayo de 2020

¿Poesía?

Es hermosa la poesía de estar en casa 
y reencontrarse con la familia
y uno mismo, pero... para qué mentir.
Me hace falta la vida cotidiana,
el salón de belleza, 
comprar en la plaza de mercado lo que recién llega del campo, 
sumergirme en un mar de flores y colores para escoger unas rosas.


Me faltan los aguacates del señor de la esquina 
y el indigente del semáforo.
Aunque me gusta el silencio,
la bulla de las calles está en mi memoria y me falta.
Correr bajo la lluvia y protegerme del sol, 
pisar la grama húmeda 
y ver la manada de perros en su paseo diario.
La excitación de una posible fotografía callejera, 
la charla con la sabiduría de los taxistas.
Me falta la danza y el contacto físico, 
el olor del pan recién salido del horno 
y el puesto de las arepas empolvadas.
Si, me hace falta la vida de la ciudad y su demencia, 
el hogar es el refugio que espera después de la intensidad de un día de existencia.
¡La calle es la libertad del espíritu!
Yvette Ruben