6 de abril de 2020

Voces

Me faltan las voces, 
las que sin hablar mucho, dicen todo.
Que tienen acento y son música para el oído. 
Que aquietan la ansiedad 
haciendo sedosa la vida.
Aquellas que se sienten 
como si fueran del cielo
como el arrullo del mar 
o el susurro del amor.
Voces amadas y dulces, 
tiernas y amorosas,
sensuales y románticas
que penetran la piel 
para llegar al alma.
La virtualidad es un beneficio
y también las letras,
pero me falta la fuerza de las voces,
la expresión del silencio.
Yvette Ruben


4 de abril de 2020

Ansiedad

Tengo ansiedad de vida,
deseos de correr por la campiña,
de amar sobre los trigales dorados
o a la sombra de una pérgola.
Quitarme los zapatos y cruzar la quebrada,
subirme a los árboles de guayaba
y andar en bicicleta como cuando niña.
Quiero que me devuelvan la inocencia
y pensar que el mal no existe.
Ahora, ya mismo, los pájaros cantan en libertad,
se la habíamos robado con tanta cháchara.
Escucho el silencio que apaga el día
y en la noche que llega,
miraré si es verdad que la Luna guiñe
y las estrellas enamoran.
Yvette Ruben


1 de abril de 2020

La fiesta de la vida


No soy poeta señor Corona,
pero usted me incita a escribir.
Aunque no lo conozco personalmente,
su presencia no me agrada.
No es educado ni culto y hablando de sentimientos,
poco se le notan.
¿Y entonces, por qué festejarlo como a una celebridad?
Como está en todos lados y rincones del mundo,
algo escucho de usted y me apresuro a lavarme las manos
para limpiar mi mente.
No crea que le hago publicidad, al contrario,
no merece que lo nombren.
Si, entiendo que el rebaño no se portaba bien 
y había que organizarlo, pero con tanta crueldad?
Baje la arrogancia, hay humanos que creemos
y reconocemos nuestros errores, 
pero vamos…Se pasó de listo!
¡No lo queremos en nuestra fiesta de la vida!
Yvette Ruben





29 de marzo de 2020

Domingo

Ahora, todos son domingos, día para mi detestable
porque se rompe la necesaria y bendecida rutina.
Y se acabaron los nombres, 
podrían llamarse como un vegetal o una fruta.
Qué tal “Lo que el viento se llevó” para los lunes.
Adoro los lunes, es prometedor, motivante, 
es el inicio de cualquier actividad,
es predecir el futuro inmediato 
y querer comerse el pastel antes de la fiesta.
De mi parte, que fueran todos los nombres, 
da lo mismo tal o cual.
Pero por favor, que no me echen llave 
y me encierren dentro de un Domingo 
y en este momento, todos los días lo son.
Yvette Ruben

26 de marzo de 2020

Silencio


Bendito silencio
y no me refiero al silencio de la vida,
sino a esa tregua que le damos a la mente
para que florezcan las ideas.
El silencio es el jardín del alma, 
donde nos damos una pausa para ser
y comprender nuestro interior.
Acallar la mente, magnificar los sueños,
aplaudir la esperanza y celebrar la existencia.
Y en el encierro obligado,
solo se oirán las voces de las ofrendas,
la fragancia del amor y el deseo,
las palabras justas y las dádivas sin alarde.
Guardemos silencio y así, 
derrotaremos la arrogancia
del agresivo virus que nos amenaza…
Yvette Ruben


25 de marzo de 2020

"Yo soy"


Todos, sea la edad que tengamos, hemos transitado una vida.
Y así, entre grandes y pequeños recuerdos,
estamos encerrados en nuestra conciencia
Y la gran liberación llega con una amenaza microscópica con nombre de Realeza.
Escribir el día a día será un alivio para la mente y espíritu
y la oportunidad de activar los sueños y fantasías
que guardábamos por temor a la censura.
Ahora, todo es válido.
Seremos creadores de una existencia quizás surrealista
pero más sana y sencilla.
Qué delicia pensar en lo absurdo, 
ya sabemos que todo es posible en el planeta Tierra!
Creíamos que eran otros los que dirigían o lideraban el futuro
y ahora sabemos que somos nuestro destino
y que no pertenecemos a nada ni a nadie. 
Vale brindar por la autenticidad.
Yvette Ruben

23 de marzo de 2020

¿Crisis?


En toda época de crisis de la humanidad,
son necesarios los artistas, los soñadores,
los creadores de fantasías y poetas…
Necesitamos quien pinte el cielo de rosa
y cree lluvia de estrellas.
Música que acalle el destructivo pánico
y logre manantiales en el desierto del alma.
La realidad es para todos,
así como los sueños y la esperanza.
Para qué repetir lo que sabemos
si podemos imaginar el asombroso absurdo.
¿Y si acallamos la mente para escuchar
qué dice nuestro interior, siempre opacado
por la razón y la obligación.?
No es un pecado idealizar, ver más allá,
vislumbrar el amanecer de la esperanza.
Si, los necesitamos a todos,
que nos alimenten con sus locuras
antes que la locura nos invada.
Confiar en que, en el momento menos esperado,
llegará la paloma blanca con la rama del olivo.
Yvette Ruben

16 de febrero de 2020

Brindis

Me olvidé de ti, querido blog,
por estar jugueteando en otros lares.
Hoy te celebro y te visito de nuevo,
brindaremos por el arte de vivir!
¿Te parece?
Yvette

30 de diciembre de 2019

Año nuevo 2020


2020
Año que llega con un número
que se repite quizás, 
para que pensemos todo dos veces. 
Tal vez, la cuestión es no pedirle tanto
sino más bien, darle mucho
para y por nuestro bienestar.
Yo le pido mucha luz y salud,
física y mental.
Le daré a cambio, amor y paz…
Le pediré que ilumine al mundo
y a sus gentes…
Le daré reposo y sabiduría…
Le pediré campos verdes, 
ríos caudalosos, montañas
y bosques exuberantes…
Le daré conciencia de ahorro 
y de cuidados extremos a su salud…
Le enviaré luz y fuerza cuando lo aceche
la oscuridad…
Si, querido 2020, mereces ser amado.
Yvette Ruben

13 de diciembre de 2019

Surrealismo

Ocurre, que cuando no estoy contigo
me encuentro en un mundo sin sentimientos.
Es que apurados, se fueron a comprar cosas inútiles 
y se olvidaron del amor.
Hay luces artificiales porque no las hay
en las almas.
Todos corren sin destino definido
y me encuentro perdida entre la multitud,
porque no estás y eres el amor que busco…
Te encuentro sentado con la mirada perdida
mirando hacia el horizonte.
Me siento a tu lado,
mi mano en la tuya,
la mirada en tu mirada.
Caminamos juntos buscando la salida,
está demasiado oscuro 
a pesar de las luces de neón.
Yvette Ruben

12 de noviembre de 2019

Escúchame...

Amigo desconocido,
solo por un tiempo
te regalo mi vida.
Así conocerás el amor
y sabrás cómo vivir
con riqueza espiritual.
Sabrás también,
que todos seremos olvido
cuando se cierre la puerta 
de la vida.
Tan pronto me la devuelvas,
no olvides el amor
que hay en ella…
Si acaso no lo viste,
es porque no cavaste hondo
y te quedaste en la superficie
que es el lugar donde vives.
Yvette Ruben


8 de noviembre de 2019

¿Dónde estás?

No sé dónde buscarte,
en que galaxia estarás
esperando mis palabras.
Llegarán si las envío con el viento
o energía solar?
Serán susurros incomprensibles
por la ansiedad de expresar 
lo que el día trae 
y la noche se lleva?
Dónde encontrarte 
si resides en el aire
y dormitas en nubes errantes
en el cielo que miro para divisar
tu alma de amor puro y añejo.
Tal vez caminas entre la muchedumbre
y te escondes del tormentoso mundo
carente de amor y enriquecido
con lo superficial.
Dónde te busco, dónde te encuentro?
Quizás yaces en mi 
y guías el camino,
o quizás mi alma,
 eres tu, un ángel.
Yvette Ruben

5 de noviembre de 2019

Todavía...

Todavía hay tiempo para vivir
y amar.
Todavía está el mar y la arena,
el amanecer y el rocío,
la luz y el atardecer,
la noche y su magia.
Todavía hay tiempo para imaginar
y creer, 
para perseguir los sueños
y a la luna conquistar.
Todavía hay tiempo…
Aún hay estrellas en el firmamento…
Yvette Ruben

23 de octubre de 2019

Nido

Veo las gaviotas cruzar los cielos
y voy detrás de ellas
sin rumbo fijo.
Perdí mi nido y lo busco
entre mares y montañas.
Tal vez, esté dentro de mi
viajando libre de equipaje.
Volaré hasta donde el viento me lleve 
porque no hay vacío en mi alma 
llena de esperanzas.
Y es que en las alturas
no hay materia ni posesiones
y la riqueza, que llevo en mi pecho,
para vivir me alcanza.
La vida es aire y mi tiempo, infinito…
Yvette Ruben

23 de septiembre de 2019

Pueblito Viejo

¡Qué bello país tenemos!
Valles y montañas, ríos y mares,
colores, aromas y gentes laboriosas. 
No permitamos que lo destruyan,
que sus aguas se sequen 
y los verdes languidezcan.
Que la música se escuche en las calles
y se refleje en rostros alegres y frescos.
Qué bello país tenemos
y lo hemos olvidado.
No volemos tanto y tan alto, 
que la belleza, está aquí no más,
al alcance de nuestra mirada.
Yvette Ruben









24 de agosto de 2019