Café Poema

Cuando los sueños se convierten en poesía…


4 de septiembre de 2017

Fantasía de vivir

Me gusta la verdadera fantasía de vivir, no la que nos
venden las redes sociales encerrada en cuadritos de
colores con palabras de motivación y autoestima.
Son ciertas y relajantes mientras las lees, pero jamás
comparables al decir espontaneo de quizás, un habitante
de la calle, arrastrando una carreta con las sobras de
una sociedad artificial y desordenada.
Mirar y escuchar, dos virtudes en extinción.
Le apostaré de nuevo a la introspección, a creer en lo que veo,
a degustar lo que escucho de bocas sabias; aquellas alimentadas
por el correr del tiempo y sin la contaminación que produce el
hombre cada día.
Cómo escapar sin aislarse, cómo ser autentico sin rechazar?
El hambre de protagonismo envenena el espíritu.
Es la sencillez del alma, la que dirige los senderos de la felicidad.
YvetteRubenA



23 de julio de 2017

Vivir

Poco a poco me alejaré de la
tecnología innecesaria.
¡He decidido vivir!
Aunque no soy quien está
pegada permanentemente
a un móvil o a una red social,
pienso que sí, te roba tiempo
valioso sin que te enteres.
Todo necesita dedicación
si quieres que funcione.
Hay un interés que crece cada
día en regresar a lo análogo.
Y si es válido como expresión,
deseo vivir analógicamente,
saborear cada instante que
suma el paso del tiempo.
Recuperaré cámaras, discos
de acetato, proyectores de
películas, equipos de sonido,
máquinas de escribir y cuanto
encuentre a mi paso que pueda
acariciar y alejarme, del vacío
de lo virtual y lo digital.
YvetteRubenA




24 de mayo de 2017

Amalia

Amalia
Creadora de aromas que nacen
de sus manos laboriosas cada
mañana, de cada día, hasta el ocaso.
Y así, como una hormiguita, va y
viene entre trastos y utensilios que
maneja con habilidad sin par.
Ella representa la naturaleza como es,
femenina, seductora al paladar y con
el exquisito y justo punto de amor .
Amalia, degustar lo que crean tus manos
virtuosas, es un privilegio.

Yvette Ruben A



21 de mayo de 2017

A mi paso

¿Dónde se encuentra el arte de vivir?
¿En las ciudades,  en los campos,
 en la naturaleza?
Tal vez sea una fantasía o una actitud.
Personalmente, lo tropiezo en los
detalles que encuentro a mi paso.
Una mirada, una sonrisa, un
“no sé qué”.
Y así, lo cotidiano e inesperado se
convierte en lo más fino de la vida,

EL ARTE.



4 de abril de 2017

Volar


Miro desde mi ventana al infinito y me doy cuenta que
solo la mente puede ir más allá y hacerse eterna, no así
los seres humanos.
No fui hecha para la realidad y es la fantasía que
mantiene mi espíritu y nace de la tierra, de la naturaleza.
Finjo cuando es necesario hacerlo y me acobardo cuando
percibo que estoy pisando suelo.
Volar es para mi una condición natural, aunque las
alas estén partidas y quebrantadas.


El esfuerzo para elevarme será mayor cada vez, contra
el tiempo que acecha y corre velozmente.
Seré eterna en mi espíritu y nada hay que me detenga,
porque este vuela sin permiso, sin obligaciones y es
autónomo.
La arrogancia es muy lejana a mi sentir y de la mano,
llevo la sencillez que se confunde con el esplendor de
mi expresión y agradecimiento a la vida.
Hasta donde se le permita al espíritu hablar y
soñar, allí llegaré.
Ando con poco equipaje, mis alas ya no pueden con
tanto peso. Descubrieron que sin haberes ni deberes,
todo es mas fácil y hermoso.
El sentir no depende de nadie y no hay fuerzas ni
muros que puedan detenerlo.
El desprendimiento será lento hasta alcanzar altura
y reunirme con el ave mayor; mi propio ser.