Café Poema

Cuando los sueños se convierten en poesía…


23 de julio de 2017

Vivir

Poco a poco me alejaré de la
tecnología innecesaria.
¡He decidido vivir!
Aunque no soy quien está
pegada permanentemente
a un móvil o a una red social,
pienso que sí, te roba tiempo
valioso sin que te enteres.
Todo necesita dedicación
si quieres que funcione.
Hay un interés que crece cada
día en regresar a lo análogo.
Y si es válido como expresión,
deseo vivir analógicamente,
saborear cada instante que
suma el paso del tiempo.
Recuperaré cámaras, discos
de acetato, proyectores de
películas, equipos de sonido,
máquinas de escribir y cuanto
encuentre a mi paso que pueda
acariciar y alejarme, del vacío
de lo virtual y lo digital.
YvetteRubenA




24 de mayo de 2017

Amalia

Amalia
Creadora de aromas que nacen
de sus manos laboriosas cada
mañana, de cada día, hasta el ocaso.
Y así, como una hormiguita, va y
viene entre trastos y utensilios que
maneja con habilidad sin par.
Ella representa la naturaleza como es,
femenina, seductora al paladar y con
el exquisito y justo punto de amor .
Amalia, degustar lo que crean tus manos
virtuosas, es un privilegio.

Yvette Ruben A



21 de mayo de 2017

A mi paso

¿Dónde se encuentra el arte de vivir?
¿En las ciudades,  en los campos,
 en la naturaleza?
Tal vez sea una fantasía o una actitud.
Personalmente, lo tropiezo en los
detalles que encuentro a mi paso.
Una mirada, una sonrisa, un
“no sé qué”.
Y así, lo cotidiano e inesperado se
convierte en lo más fino de la vida,

EL ARTE.



4 de abril de 2017

Volar


Miro desde mi ventana al infinito y me doy cuenta que
solo la mente puede ir más allá y hacerse eterna, no así
los seres humanos.
No fui hecha para la realidad y es la fantasía que
mantiene mi espíritu y nace de la tierra, de la naturaleza.
Finjo cuando es necesario hacerlo y me acobardo cuando
percibo que estoy pisando suelo.
Volar es para mi una condición natural, aunque las
alas estén partidas y quebrantadas.


El esfuerzo para elevarme será mayor cada vez, contra
el tiempo que acecha y corre velozmente.
Seré eterna en mi espíritu y nada hay que me detenga,
porque este vuela sin permiso, sin obligaciones y es
autónomo.
La arrogancia es muy lejana a mi sentir y de la mano,
llevo la sencillez que se confunde con el esplendor de
mi expresión y agradecimiento a la vida.
Hasta donde se le permita al espíritu hablar y
soñar, allí llegaré.
Ando con poco equipaje, mis alas ya no pueden con
tanto peso. Descubrieron que sin haberes ni deberes,
todo es mas fácil y hermoso.
El sentir no depende de nadie y no hay fuerzas ni
muros que puedan detenerlo.
El desprendimiento será lento hasta alcanzar altura
y reunirme con el ave mayor; mi propio ser.