2 de abril de 2013

Buenos Aires, una gran ciudad






Es una sensación extraña despedirse con tanta nostalgia
de una ciudad a la que llegué como turista.
En este caso, Buenos Aires.
Me sentí tan a gusto como si hubiera nacido en ella.
Me identifiqué con su cultura y costumbres que seguro,
en buena parte, irán desapareciendo a fuerza de turismo y tecnología.
Los Porteños conocen el arte de vivir, son amables, educados, serviciales y su hablar melódico, es una constante poesía

Ciudad de colores y matices, de músicos y poetas, artistas
del teatro, de las artes plásticas, la literatura, del arte callejero, 
del  esquivo Tango.
El clima, más que perfecto, me llevó a recorrer con libertad
las calles y alejarme esta vez de los grandes museos.

Mi Buenos Aires querido… es una verdad, siempre habrá
razones para volver.

Publicaré por temas el encanto de esta hermosa ciudad
que tiene tanto para ver y disfrutar.
Yvette Ruben Alfandary
Alvear Palace Hotel




No hay suficientes estrellas en el firmamento para calificar el arte de servir como en el Hotel Alvear. Su refinamiento va a la par de la amabilidad y sencillez de quienes lo atienden.
El ambiente exquisito y amable, se remonta a otras épocas de nuestras fantasías.

Debo mencionar a Melina, Eliana, Matias, Pablo y Diego, en la L´orangerie, con desayunos celestiales.



L´orangerie

 Hernán en el acogedor bar, y a todo el equipo que hace de este Hotel, un lugar para soñar.

El bar


Continuará...