Una manera de ver y sentir

8 de noviembre de 2018

Vuelvo al placer

Vuelvo al pasado en el que mis mañanas
eran música y baile.
Apenas escuché la melodía, pensé;
¿En qué momento dejé de sentir este placer?
Y es que bailar el tango, es salirme del mundo
y escaparme a otro nivel de emociones.
Iván Ovalle, cómo agradecer tu dedicación
y profesionalismo. 
Cómo olvidar la exquisita esencia que emana de tu ser.
Sigues siendo esa parte mágica de mi vida.

Añado uno de tantos textos que escribí hace muchos años,
cuando mi mundo transcurría entre el tango y mi ser.

El tango no es solo mi pasión,
es mi estabilizador,
el antídoto para sobrellevar
mis desaciertos e incertidumbres.
Son la ciencia y el arte unidos,
para crear un solo cuerpo de energía.
El llora, se lamenta y gime de dolor,
hasta introducirte en su magia y belleza.
Voy camino al cielo, al encuentro del placer,
ese sentir armónico e ilógico,
penetrante como frío de madrugada.
Soy tango, pasión y armonía,
mente y corazón, ritmo y locura.
Son notas de música en el alma
para sentir el cuerpo.
Sigo tu perfume, tus ojos
tu abrazo y así, entre tus brazos,
me lleves a conocer el paraíso.
YvetteRubenA



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