3 de marzo de 2018

Despacito

Hay que vivir despacito y con ritmo,
para que la vida no se acabe
antes de tiempo.
Sin acelere, ni freno de mano.
Con cadencias de alegrías y tristezas,
que van y vienen en su desorden aleatorio.
A veces, los recuerdos nos evocan música
o la música, nos despierta el alma y el espíritu.
Éste video, crea sensaciones que no pensábamos
estaban en nuestro inconsciente.
La verdadera vida es despacito, de ritmo lento…

Yvette Ruben A