11 de mayo de 2018

Extrañar

Extraño todo.
Las madrugadas frías,
el canto del gallo y
el trinar de los pájaros.
Los árboles luchando
contra los parásitos
abrazados a su vida.
Extraño los naranjos,
limones y azahares.
Los perros jugueteando
y desconfiando de la cámara.
Extraño el aire fresco
y los verdes de la vegetación
bordeando la cascada.

Por qué despedirse del paraíso 
para regresar al cemento gris?

 Y pienso; cada uno tiene
su propio extrañar, 
su propio 
vivir, 
su propia felicidad.
Todo queda adherido a la piel 
como el musgo a lo árboles.
Te extraño vida.
Y a lo lejos, se escucha el lamento de un violín.