1 de abril de 2020

La fiesta de la vida


No soy poeta señor Corona,
pero usted me incita a escribir.
Aunque no lo conozco personalmente,
su presencia no me agrada.
No es educado ni culto y hablando de sentimientos,
poco se le notan.
¿Y entonces, por qué festejarlo como a una celebridad?
Como está en todos lados y rincones del mundo,
algo escucho de usted y me apresuro a lavarme las manos
para limpiar mi mente.
No crea que le hago publicidad, al contrario,
no merece que lo nombren.
Si, entiendo que el rebaño no se portaba bien 
y había que organizarlo, pero con tanta crueldad?
Baje la arrogancia, hay humanos que creemos
y reconocemos nuestros errores, 
pero vamos…Se pasó de listo!
¡No lo queremos en nuestra fiesta de la vida!
Yvette Ruben